
Paula Cobo
MODUM LIFESTYLE
En 2024 lanzó su marca en Chile, construida sobre fibras 100% naturales y una forma de diseñar que prioriza la intención por sobre el exceso, entendiendo la moda como un acto cotidiano de equilibrio y sensibilidad. Creando carteras, abrigos y accesorios hasta el día de hoy.
Paula Cobo es psicóloga de formación y diseñadora de moda por convicción. En 2022 decidió dar un giro a su camino profesional y se trasladó a Milán para estudiar diseño en el Istituto Marangoni, experiencia que redefinió por completo su mirada sobre la ropa y el estilo. En Milán aprendió que la elegancia no necesita exceso: está en el peso de una tela, en la estructura de una prenda y en la coherencia de la silueta. La influencia más clara provino de las mujeres milanesas, especialmente de la sciura, la clásica mujer adulta mayor siempre impecable, vestida con fibras naturales, abrigos largos y una cartera como pieza clave. Una elegancia silenciosa, consciente y atemporal. Esa idea: menos es má, sigue viva en sus diseños hasta hoy.
La sastrería de calidad es costosa y exige trabajar con fibras nobles como la lana 100%, algo que hoy se ve poco. En Chile casi no se habla de la composición de la ropa, y entender la diferencia entre un blazer de poliéster y uno de lana o lino cambia por completo la estructura, la caída, la funcionalidad y también el valor de una prenda
Q&A
PREGUNTA Y RESPUESTA
Paula, cuéntanos: ¿cómo y cuándo nació la icónica Cherry Bag que hoy vemos por todos lados?
La idea nació, cuando tenía apenas cuatro semanas para desarrollar una colección completa para Chile Fashion Week 2024. Así surgió Cosecha Bohemia, una propuesta inspirada en la feria chilena, las frutas y la belleza de lo cotidiano. En ese contexto apareció la Cherry Bag. El primer prototipo era casi simbólico: demasiado pequeño, ni siquiera cabía un celular. A partir de ahí, el diseño evolucionó a través de prueba y error, ajustes constantes y decisiones prácticas. Cada versión de la bolsa fue tomando forma, tamaño y funcionalidad, hasta convertirse en la pieza que es hoy: un objeto icónico nacido desde lo simple, lo cercano y lo vivido.
Si la Cherry Bag tuviera personalidad, ¿cómo sería?
Depende totalmente del color. La Cherry Bag roja ama llamar la atención, la de color ruibarbo es más elegante y más silenciosa. Finalmente, la negra y la borgoña no hacen ruido, pero igual todos saben que están ahí. No pasan desapercibido.
¿Tienes algún ritual o ambiente ideal para trabajar?
Tengo déficit atencional, así que el silencio absoluto no es lo mío. Necesito estímulos y hacer varias cosas a la vez. Lo que más me funciona es escuchar podcasts de true crime. Soy fan absoluta de Nico Luenque y Martha Caballero. Me concentran demasiado.
¿Cómo sabes que una pieza está realmente terminada?
Soy muy exigente o intento serlo. Reviso todo mil veces: la caída, las costuras, los detalles. Cuando pasa la prueba de calidad y ya no le cambiaría nada más, ahí recién digo: listo.
Para cerrar, ¿qué crees que hace único al diseño chileno?
Que es una mezcla entre lo europeo y lo latinoamericano, usando materias primas de la zona y mano de obra local, eleva el diseño, también ayuda a recuperar un rubro que estuvo muy dejado de lado por culpa de la moda rápida. Hoy elegir local considero que es el nuevo lujo. El lujo de usar sastrería y marroquineria made in chile. Es para gente que le gusta la exclusividad y no le gusta andar vestido igual que el resto.
