
Katherine Rodríguez
MODUM LIFESTYLE
La primera bailarina del Ballet de Santiago acumula más de catorce años de dedicación a la danza clásica. Su formación comenzó en la Escuela de Ballet del Teatro Municipal, donde se perfeccionó durante siete años.
Un día de función para Katherine Rodríguez comienza con disciplina y serenidad. Se levanta temprano para despertar el cuerpo de manera progresiva a través de estiramientos suaves y ejercicios de respiración que la ayudan a concentrarse y preparar su energía para la jornada. A media mañana asiste a la clase de ballet, instancia fundamental para afinar la técnica y repasar los detalles que llevará a escena. Posteriormente, dedica tiempo a revisar fragmentos de la coreografía o escenas específicas del rol que interpretará. Durante la tarde cuida su alimentación y reserva momentos de descanso, consciente de que llegar con cuerpo y mente en equilibrio es esencial. Ya en el teatro, el proceso de preparación incluye maquillaje, peinado y la conexión con el vestuario y el personaje, lo que le permite entrar en la atmósfera de la obra. Finalmente, antes de salir al escenario, se concede un instante de silencio y concentración. Allí se enfoca en la música y en la historia que está a punto de compartir con el público. Cada función, asegura, es única y la vive con la misma emoción y entrega que la primera vez. Katherine señala:
Para mí, la danza es disciplina, entrega y pasión. Ha sido un camino de mucho esfuerzo y aprendizaje, pero también de enorme satisfacción al poder compartir este arte con el público en cada función.
En Modum estamos muy orgullosos de su desempeño, porque refleja cómo la constancia, el talento y la pasión pueden transformar la disciplina en arte e inspiración para los demás.
